Destacada ¡Más pasteles, por favor!

¡Más pasteles, por favor!

Si el look anterior os dejó con ganas de “más pastel”, el estilismo que os propongo hoy es perfecto para saciar esa tentación por lo “dulce”.

¡Más pasteles, por favor!

Si el look anterior os dejó con ganas de “más pastel”, el estilismo que os propongo hoy es perfecto para saciar esa tentación por lo “dulce”.

Look ¡Más pasteles, por favor!

Un look que sigue la misma línea naif que el precedente, pero, en este caso, la prenda central del outfit es un coqueto vestido con cuello bebé y delicados detalles bordados. Sin embargo, poco más tienen en común ambos looks mencionados. De hecho, en el propuesto hoy, las tonalidades pasteles visten un sofisticado look, alejándose de la imagen candy que sugiere el último estilismo publicado. Sin duda, los colores más suaves de la paleta cromática pueden ser nuestros mejores aliados para crear elegantes looks arreglados, ideales para lucir en los soleados días primaverales. Y tú, ¿también sientes debilidad por estos discretos tonos o eres más partidaria de llevar en esta época colores más enérgicos? ¿Los lucirías en un look formal o recurres a ellos para tus outfits más desenfadados?

LA CLAVE

Un vestido con un diseño tan bonito y original, no necesita grandes “adornos” para ser exhibido con estilo. El tan manido “menos es más” es lo más acertado si lo que queremos es centrar la atención en la prenda.

Unos complementos en rosa empolvado son los elegidos para aderezar el vestido.

Complemento ¡Más pasteles, por favor!

Los salones de tacón cuadrado, con pulsera al tobillo y puntera redonda, añaden unos centímetros de altura acordes al bajo por encima de la rodilla del vestido. No solo eso, los detalles de flores en la punta le conciben un carácter romántico que embellece sutilmente el estilismo. Por su parte, el bolso de mano, con su peculiar forma geométrica, parece estar hecho a medida para el look.

Peinado ¡Más pasteles, por favor!

La sencillez del peinado, recogido en una coleta, es necesaria para poder lucir el cuello del vestido. De lo contrario, éste perdería parte de su encanto. ¿El detalle chic? Unos lazos de raso negro que crean contraste con la suavidad que desprende el outfit y, al mismo tiempo, embellecen el fácil recogido.

Un maquillaje centrado en marcar la firme expresividad de la mirada y en potenciar el rosa natural de los labios, sumado a unos pendientes “corona”, rematan un estilismo de cuento.

EL RESULTADO

Un perfecto look que combina en su dosis justa distinción, sofisticación y fuerza.

LA CLAVE

Un vestido con un diseño tan bonito y original, no necesita grandes “adornos” para ser exhibido con estilo. El tan manido “menos es más” es lo más acertado si lo que queremos es centrar la atención en la prenda.

Los salones de tacón cuadrado, con pulsera al tobillo y puntera redonda, añaden unos centímetros de altura acordes al bajo por encima de la rodilla del vestido. No solo eso, los detalles de flores en la punta le conciben un carácter romántico que embellece sutilmente el estilismo. Por su parte, el bolso de mano, con su peculiar forma geométrica, parece estar hecho a medida para el look.

Complemento ¡Más pasteles, por favor!

La sencillez del peinado, recogido en una coleta, es necesaria para poder lucir el cuello del vestido. De lo contrario, éste perdería parte de su encanto. ¿El detalle chic? Unos lazos de raso negro que crean contraste con la suavidad que desprende el outfit y, al mismo tiempo, embellecen el fácil recogido.

Un maquillaje centrado en marcar la firme expresividad de la mirada y en potenciar el rosa natural de los labios, sumado a unos pendientes “corona”, rematan un estilismo de cuento.

Peinado ¡Más pasteles, por favor!

EL RESULTADO

Un perfecto look que combina en su dosis justa distinción, sofisticación y fuerza.

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